Blog.

El poder de la palabra: DIVERCAPACIDAD

Queridos y queridas lectores/as:

¿Cuántas veces hemos oído palabras como discapacitado/a, inválido/a o minusválido/a? Aunque a simple vista pueda parecer insignificante, la forma en que nos expresamos al hablar o escribir denota o revela implícitamente nuestra manera de pensar. En las partes mínimas con significado de las palabras (los lexemas) y en sus raíces lingüísticas (origen etimológico), subyacen las ideas modelo o arquetipos que cada persona tiene acerca de la sociedad y su entorno.

    Así pues, minusválido significaría, según su composición léxica, “menos valorado/capaz”. Inválido, “totalmente incapaz”. Y discapacitado, “sin [alguna] capacidad”. Aunque sea necesario emplear una palabra para distinguir a las personas que tienen limitaciones notables en alguna condición física, psíquica o del desarrollo; ello no justifica que impongamos etiquetas negativas. Sin duda, estos términos pueden aumentar los prejuicios que la mayoría de la gente tiene hacia las personas afectadas. Por tanto, las chicas y chicos de la Asociación Asperger de Madrid hemos debatido en nuestro programa de radio “¿Y tú qué opinas?” el significado oculto -o no aparente- de esas palabras y hemos propuesto un término alternativo: divercapacidad.

   En primer lugar, dimos un ejemplo de discapacidad que tenemos en común: el Asperger, entendiéndolo como una limitación en la interacción social o en el desarrollo de habilidades sociales. Los neurotípicos normalmente confunden esto con una falta de empatía. Dicha limitación afecta al desarrollo de la persona, sin perjudicar la parte física ni la capacidad de aprender. Simplemente, se traduce en una forma distinta de interpretar y expresar la afectividad.

   En segundo lugar, recordamos que una discapacidad también puede ser física o intelectual, que impide el funcionamiento correcto de algún músculo u órgano sensorial o bien restringe el aprendizaje de conocimientos teóricos y prácticos.

   Tercero, comentamos significados de discapacidad: una connotación negativa es identificar a las personas afectadas como menos válidas o menos capaces, como sugieren los componentes de esa palabra. Si algunos se sienten superiores a los discapacitados o piensan que éstos no pueden estar a la altura de las circunstancias, es posible que los primeros excluyan y marginen socialmente a los segundos. Además, en mi opinión, el término discapacidad puede inducir a pensar que los afectados necesitan una protección especial, que causa que los familiares y amigos más íntimos sobreprotejan a la persona en cuestión. Esto es perjudicial a largo plazo porque no le permiten desarrollar la habilidad de resolver problemas comunes del día a día.

   Con motivo de concienciar a la población, explicamos en nuestro programa de radio algunas connotaciones positivas: por una parte, puede entenderse como una condición o estado, y no una enfermedad. Es una característica que acompaña a la persona pero no la define. El individuo no es la enfermedad sino que la padece (temporal, periódica o permanentemente). Otros compañeros señalaron que, de hecho, discapacidad es una forma diferente de ser respecto a la mayoría, una desviación respecto a lo común. Por tanto, es más fácil destacar sus cualidades positivas en comparación con una persona que no estuviera limitada. Es decir, si te vuelves experto/a en alguna materia o habilidad, resultará mucho más visible que otra persona que sepa lo mismo pero que no esté limitada. Como dice el refrán, “hay alguien que marca la diferencia”.

   Por último, sugerí una palabra para sustituir a discapacidad, que fue acogida con gran entusiasmo por mis compañeros: DIVERCAPACIDAD. Es una combinación de “diversidad” o “divergencia” y “capacidad”. La intención de elegir esta palabra fue que sólo tuviera connotaciones positivas o neutras. El significado léxico es “diferentes capacidades” o bien “capacidades en contraposición”; este último referente a la especialización existente en el mercado laboral, donde cada persona desempeña aquellas tareas que mejor sabe hacer.

   Nótese que la idea modelo subyacente a divercapacidad es favorecer la inclusión social, además de eliminar la costumbre de etiquetar automáticamente a cada persona por una de sus características. Queremos que todas las personas tengan las mismas oportunidades y sean valoradas plenamente, sin que los prejuicios negativos predominen sobre las virtudes. Soy consciente de que un cambio de palabra no logrará por sí solo reformar la mentalidad de la sociedad. Sin embargo, las grandes revoluciones comenzaron con un pequeño paso. Citando un poema de Antonio Machado: “Se hace camino al andar”.

Recuerda: tenemos derecho a ser y comportarnos de manera diferente. Juntos haremos camino. Unidos marcaremos la diferencia.

Nuestro lema: ¡CAMBIAR EL MUNDO!

¡Feliz día internacional del Asperger 2018!

“Hay tanto que aprender en tan poco tiempo”   (Kingdom Hearts, desconocido encapuchado)

Jesús Ignacio Garza Olivares (divercapaz estudiante de Derecho y Economía)

El TEActivismo y los derechos humanos

Cuando me preguntan que es el TEActivismo digo que es la fraternidad entre personas con TEA, una especia de la sororidad de las mujeres pero entre personas que están dentro del espectro.

Quiero decir, que los valores como el ayudar a los demás, la solidaridad, el compañerismo y la amistad están dentro de ello, así como luchar por un mundo mejor en el que no haya discriminación y nuestros derechos y nuestra calidad de vida sea la misma, ni más ni menos que la de los neurotípicos.

Por ello quiero decir que pese a que todos nosotros tenemos muchas diferencias, políticas, religiosas, todos debemos de estar juntos en esta lucha por nuestros derechos.

Por ejemplo, yo he encontrado una manera de ayudar a los demás, ser solidario y aprender a perdonar en la fe cristiana, pero hay otros TEA que pueden encontrarla en el budismo, en el islam, en el judaismo, etc…

Tampoco importa la ideología política, yo por ejemplo trabajo junto a otros TEA en un partido que nos ha abierto las puertas a dar charlas de concienciación a personas nt que no entienden del tema, pero entiendo que hay otros TEA que han decidido hacerlo en otros partidos políticos o por otras vías de asociacionismo apólitica, al igual que yo lo hago en la fundación Ángel Rivière o la asociación Asperger Madrid, de la cual pertenezco a la comisión de adultos Asperger, comisión que lucha por nuestros derechos en la comunidad de Madrid.

Pero sin embargo hay algo que quiero decir bien claro, si algún TEA, en su lucha contra la discriminación de nuestro colectivo es capaz de agredir o descalificar a otros colectivos marginados y/o discriminados, su lucha será estéril y perjudicial para todos y todas los TEA.

Si algún TEA, incluye en su discurso ideologías extremistas o xenófobas quedará fuera de toda posibilidad de hacer TEActivismo.

El TEActivismo es una lucha por la igualdad y pro derechos humanos. Una persona que se diga TEActivista, que no comparta el feminismo y la igualdad entre hombres y mujeres, que no comparta la lucha LGTBI, que sea racista, islamófobo, antisemita, o cualquier tipo de lenguaje de odio, esta exento de participar en el TEActivismo.

En estos tristes días en el que vemos a las democracias occidentales acosadas por el auge de la extrema derecha, quiero advertir del peligro que supone en decirse TEActivista y a su vez el intentar hacer ver que los españoles somos “de primera”.

El autismo no conoce de razas, de orientación sexual, de género, de país, de cultura, de religión, de clase social, el autismo no tiene fronteras ni barreras.

Por ello, el discurso rancio y agresivo de la extrema derecha no tiene cabida en el TEActivismo, que debe de ser un discurso progresista, de izquierdas, de derechas o de centro, tal como cada cual se sienta pero nunca excluyente.

El TEActivismo es mucho más que una lucha y es una lucha por los derechos humanos por ello no queremos competir contra la lucha de otros colectivos oprimidos ni limitarlos, o de atacarlos para que nos ayuden más a nosotros.

El TEActivismo es igualdad, libertad y fraternidad, nunca odio y siempre amor.

 

IGNACIO F. PANTOJA

Hombres TEA y Mujeres NT

Hola gente:

Me he visto como obligado a escribir este texto por la dificultad que tenemos muchos hombres TEA con mujeres NT.

La verdad yo pienso que los hombres tenemos mayor pulsión sexual que las mujeres, eso me he dado cuenta por mis estudios en biología.

También me he dado cuenta de que solemos ir mucho más nosotros tras ellas que ellas tras nosotros.

En el caso de los hombres TEA las relaciones se radicalizan, muchos quedan virgenes hasta edades avanzadas y son incapaces no ya solamente de tener pareja sino de mantener una relación con una mujer.

Como hombre heterosexual y además TEA quiero decir que para mí siempre ha sido muy complejo la relación con mujeres que me han gustado.

Las mujeres suelen tener miedo o tratar de alejarse de los hombres que están enamorados de ellas y ellas no les corresponden.

Por eso a veces todo es muy muy difícil y siempre al final queda algunas veces en tierra quemada.

Otras veces no, he tenido grandes amistades con chicas que me han gustado.

Por eso, por mí y para todos: ¿podríais responder vosotras como puedo mejorar mis relaciones o la de otros hombres TEA que nos lean?

Gracias y un saludo

LA DIGNIDAD DE LAS PERSONAS TEA

Bueno, si he querido escribir este texto, es porque es el eje del TEActivismo, el eje de la LUCHA TEA, mía y de todas las personas con autismo y sus familiares.

En primer lugar quiero decir que ser autista no es un drama, el drama lo genera la sociedad, la sociedad que nos ve como personas de menos, que no acepta nuestra forma de ser, que califica todo de dificultades e incapacidades.

Una persona autista podría ser feliz en una sociedad donde conviviese con más personas autistas, pero es esa, la sociedad neurotípica opresora la que nos ha convertido en discapacitados, enfermos, dependientes, inválidos, niños eternos, etc…

Nosotros no tenemos la culpa de la sociedad que se ha creado, simplemente hemos nacido en un mundo con mayoría de personas que tienen un neurótico diferente al nuestro.

Nosotros no somos enfermos, discapacitados y todos los calificativos y descalificaciones que nos puedan poner encima nuestro y etiquetarnos de por vida.

La diferencia, la etiqueta nos la pone la sociedad neurotípica opresora, cuando unos padres se enteran del diagnostico del autismo se entristecen, ahí nos etiquetan en vez de respetarnos; se etiqueta cuando los demás niños nos hacen bullying, se etiqueta cuando los profesores de la universidad te ven como un problema en vez de una oportunidad de alguien en que aprender, se etiqueta cuando vas a buscar un trabajo y leen que eres TEA y no te quieren dar una oportunidad.

Se etiqueta cuando una mujer rechaza tu amistad por pensar que “eres un enfermo” y es mejor no acercarse a un “hombre perturbado”.

Todos nosotros hemos nacido libres e iguales, es lo que predican las democracias modernas, las religiones desde hace muchos siglos, sin embargo siempre se nos descalifica, se nos desprecia, se nos rebaja.

Un autista no es un niño eterno, un autista con más de 18 años es un adulto, si no quieren aceptarlo en su problema, que su desarrollo sea diferente no quiere decir que sea peor.

Cuando los neurotípicos nos miran hacia abajo, cuando no quieren que trabajemos con ellos, cuando nos rechazan en salir en grupo, cuando no quieren tenernos en sus clases, en sus mesas para comer con ellos, en ese momento es cuando nos están convirtiendo en algo de menos, no por nuestra forma de ser, por nuestro neurótipo, sino por el trato que nos están dando.

Cuando ellos toman una decisión por nosotros.

Cuando se ejerce sobre nosotros violencia física, psíquica y social….y cuando se niega que exista esta violencia.

 

Y así seguimos en esta sociedad, el autismo es una discriminación invisible, ¡como me gustaría ir a la universidad tranquilo!, ¡como me gustaría que los demás me pudieran comprender!, ¡como me gustaría poder tejer una amistad con una mujer sin que ella se viera acosada por un error mío!

Pero así son las cosas y así es la sociedad y no la podemos cambiar.

Afortunadamente ya hay algo que me da esperanza: hay una tolerancia mayor a las personas con diversidad de género, al colectivo LGTBI, y ver las calles llenas el 28 de Junio me da esperanza de que algún día se llenen tanto el 2 de Abril.

Por eso espero dejar mi huella en este mundo para que algún día el sufrimiento de las personas TEA y sus padres y hermanos que genera la sociedad opresiva no exista.

IGNACIO PANTOJA

LA IMPORTANCIA DEL ASISTENTE PERSONAL EN LOS TEA

El Trastorno del Espectro Autista (TEA), entre otras consecuencias, produce, en aquellas personas que lo sufren, una gran fragilidad social, que se enmascara en una aparente capacidad que acentúa la invisibilidad de sus déficits.

Esta es una de las principales circunstancias que llevan a las personas TEA a la infelicidad, a la frustración, a su marginación, e incluso y, en algunos casos, a la exclusión social.

No basta el tratamiento terapéutico psicológico o psiquiátrico para solventar estas situaciones. Las personas TEA precisan, en muchos casos y con distintas intensidades, un acompañamiento psicosocial para poder resolver aquellas situaciones que ofrece la vida y que, cualquier otra persona, como los neurotípicos, con más o menos dificultades son capaces de asumir posiciones que les llevan a superarlas.

¿En que puede consistir este acompañamiento psicosocial?; y más aún, ¿cómo instrumentar los recursos necesarios para hacer posible ese acompañamiento psicosocial?, son algunos de los retos que el colectivo de personas con TEA reivindican. Y en este mismo sentido, reivindican que la sociedad comprenda que se trata de una necesidad, tan vital, como lo puede ser para las personas con discapacidad motora el encontrar soluciones a las dificultades de movilidad.

Por lo tanto, vamos a tratar de poner de manifiesto en que ha de consistir el acompañamiento, y que parte del ordenamiento jurídico protege los derechos de las personas TEA para ello.

En cuanto al contenido de la asistencia psicosocial, sigo aquí el planteamiento que, los profesionales que estudian este tema proponen como método en el trabajo de asistencia para adultos con TEA.(1)

En efecto la compleja intervención con personas adultas TEA, requiere un tipo de intervención que, además de la técnicamente denominada Planificación Centrada en la Persona,  (PCP), precisa una intervención psicosocial, continua que permita atender a las múltiples necesidades que surgen en la vida cotidiana de estas personas en sus distintos ámbitos de actividad personal, trabajo, estudios y vida familiar y social habitual, esencialmente.

Por eso, es necesaria una atención especializada e individualizada según las circunstancias de cada persona y su grado de afectación, promoviendo la inclusión social de todas las personas adultas TEA (a todos los niveles) en plena igualdad de derechos, sin exclusiones, potenciando sus cualidades y facilitando la generalización de los aprendizajes funcionales para una vida independiente en beneficio de estas personas, así como de la propia sociedad en la que se desenvuelve su vida.

Y dicho esto, es fácil comprender que la atención a de referirse a múltiples actos y situaciones que han de abordar las personas TEA, situaciones de la vida cotidiana que sin apoyo no va a ser posible, en muchos casos, solucionar, dando lugar al fracaso tanto en el ámbito personal como en el laboral y social. El poder recurrir a una persona o institución, y esa es la idea que debe tener ese apoyo psicosocial de un asistente personal, puede solucionar estas situaciones o al menos paliar sus devastadores efectos. Algo que, se aprecia con facilidad para discapacidades físicas o sensoriales, es necesario hacerlo visible también para las personas con Trastornos del Espectro Autista.

Pero la otra cuestión es si existen recursos para ello. Sostener un asistente personal o conformar una Institución, como la FAR, que garantice esa misma asistencia y apoyo ha de constar, además de con la aportación solidaria de todos los usuarios, un apoyo público.

Y ahí hemos de constatar enormes déficits. El marco legal ha de encontrarse en la Ley 39/2006, de 14 de diciembre, de Promoción de la Autonomía Personal y Atención a las personas en situación de dependencia, cuyo objetivo es la atención a las personas en situación de dependencia y la promoción de su autonomía persona; y este es el caso de las personas TEA, para el caso de que, como dice  su artículo 5.1 a), “Encontrarse en situación de dependencia en alguno de los grados establecidos…”

Y el artículo 14.5, a su vez establece que “Las personas en situación de dependencia podrán recibir una prestación económica de asistencia personal en los términos del artículo 19.”, que se refiere a “La prestación económica de asistencia personal tiene como finalidad la promoción de la autonomía de las personas en situación de dependencia, en cualquiera de sus grados. Su objetivo es contribuir a la contratación de una asistencia personal, durante un número de horas, que facilite al beneficiario el acceso a la educación y al trabajo, así como una vida más autónoma en el ejercicio de las actividades básicas de la vida diaria. Previo acuerdo del Consejo Territorial de Servicios Sociales y del Sistema para la Autonomía y Atención a la Dependencia se establecerán las condiciones específicas de acceso a esta prestación.”

Este es el punto en el que, una persona adulta con TEA, debe contar con el apoyo de los profesionales, cualificados y especializados, para apoyar las necesidades de las personas TEA de modo que puedan solventar las dificultades que les impiden llevar una vida digna en el ámbito de sus actividades personales, familiares y sociales.

No es una reclamación ociosa. Es muy importante para procurar que una persona con TEA tenga la misma posibilidad que cualquier otra persona de poder ejercer sus derechos de ciudadano pleno, y evitar caer en la exclusión social. No solo porque es una inversión, incluso económica, que evitará los costes sociales derivados de la marginación, sino porque dará una oportunidad a la felicidad y a la vida digna de las personas con TEA.

  1. Por ejemplo el Equipo Técnico de la Fundación Ángel Rivière (FAR).

 

IGNACIO PANTOJA

Profesionales vistos desde un TEA

Una de las consecuencias de ser persona con TEA, es el inevitable peregrinaje por lo diversos profesionales de la sanidad o de la psicología, desde pediatras, psicólogos, psiquiatras –no precisamente infantiles en las primeras etapas-, profesores de integración, etc…

Así pues, podemos afirmar  que las personas con TEA desde que somos niños, y a lo largo de toda nuestra vida, nos vemos abocados a tratar con múltiples profesionales.

Esta circunstancia viene obligada ante la desorientación de los padres que encuentran conductas en sus hijos, que se apartan del resto de niños con lo que conviven.

Y esta es la reflexión que quiero plantear, y para ello:

1.- Para una atención temprana, fundamental, es necesaria la formación de los pediatras en el TEA.

2.- Es imprescindible la formación de psiquiatras infantiles, especialidad que en España no ha existido hasta fechas muy recientes.

3.- Es imprescindible la formación de psicólogos e integradores sociales en el TEA.

4.- Es imprescindible que los profesionales que tratan con las personas TEA adultos, tengan formación adecuada, tanto psicólogos, psiquiatras, trabajadores sociales y profesionales que trabajan en la integración social.

5.- Y por último y sin pretender ser exhaustivo, profesionales que defiendan nuestros derechos en la sociedad, como abogados, inspectores de trabajo etc…

Si he de referirme a un caso, en el mío, aunque no me diagnosticasen de TEA hasta los 18 años, siempre estuve trabajando con diversos profesionales sobre algo que “sabían que me pasaba”, pero no se daba con la tecla.

Por eso, me parece imprescindible reflexionar sobre que profesionales trabajan con (o no solo para) nosotros y como desde el punto de vista de un TEA ellos, su formación y su capacidad (o incapacidad) de interacción de ellos con nosotros, nos afecta.

Primero quiero decir, como sostengo desde hace tiempo, que pienso que para nosotros lo  más importante, es que muchos de los problemas de los TEA surgen en gran medida por la inmersión en un mundo neurotípico.

Las dificultades que nosotros tenemos al estar rodeados de neurotípicos son el estrés y la ansiedad que nos produce no comprender bien las normas sociales y el lenguaje no verbal, o las pautas de comportamiento social… así vivimos continuamente en una incertidumbre que nos produce ansiedad y a la larga, aparte del bullying, el rechazo y el aislamiento que sufrimos, nos pueden llevar a la depresión y a generar, en muchos casos, otros trastornos comórbidos.

Para ello, es necesario, o imprescindible, que el especialista en TEA sea psiquiatra, médico, o el profesional que va a entrar en nuestra vida, pueda evaluar nuestra situación sobre la base de una perspectiva que le contemos nosotros y que pueda ser apoyada por una segunda versión de nuestros padres.

Como biólogo y estudiante de farmacia creo en los fármacos, sin embargo, estoy convencido de que los fármacos no son más que paños calientes a la hora de resolver los problemas de un TEA.

Como he hablado en artículos anteriores, los fármacos solo pueden ayudarnos en situaciones puntuales para calmar la ansiedad (para atontarnos), reducir el TOC o la depresión, pero aunque estoy preparándome para farmacéutico creo que la manera de solucionar nuestros problemas no es a base de comprimidos ni cápsulas.

Y de ahí la necesidad de otras figuras más importantes que un psiquiatra y que pueden ayudar más como son la de un psicopedagogo, un psicólogo o un integrador social/ asistente personal.

La ayuda de un psicopedagogo yo no la he tenido pero considero que es importante a la hora de realizar una atención temprana, para poder diagnosticar lo más pronto posible el TEA a una persona (¡que sean 18 meses y no 18 años, por favor!).

Además la psicopedagogía es una disciplina que se basa en la educación, por ello puede pautar la vida de un TEA en el colegio, lo cual será muy importante para salvarle del bullying y facilitar la integración con sus compañeros que será definitivo en el resto de su vida.

Otra figura de gran importancia para un TEA es la de psicólogo, en cuya relación la que tiene que existir mucha confianza, siempre la/el  psicóloga/o tiene que ser vista/o como alguien que nos puede ayudar y proteger. Y siempre desde una formación específica en TEA.

El vínculo con la/el psicóloga/o debe ser lo suficiente sólido, para que inspire confianza y seguridad a la persona con TEA, y desde este modo pueda adoptar estrategias para controlar el estrés y comprender, o al menos aproximar a la comprensión de comportamientos neurotípicos que no nos cojan indefensos; en definitiva, un vínculo muy bueno, en el que haya afecto y empatía, así se pueda dar durante muchos años, pues debe de ser prolongado en el tiempo para que tenga efecto.

Un psicólogo o psicóloga (en mi vida solo he tenido mujeres) debe de crear una relación de confianza con el paciente TEA, de modo que las estrategias que sobre las que trabaje, hayan de ser aceptadas y comprendidas para que esto dé resultado, sino es imposible que la persona con TEA avance en su desarrollo social.

De este modo, la/el psicóloga/o nos ayuda a mejorar nuestras habilidades sociales, a superar nuestros miedos y en mi caso muchas veces me ha ayudado muchísimo a mejorar mi enorme torpeza con las chicas (la mayoría de la universidad, también de otros sitios) donde he encontrado muchísimos problemas y dificultades.

Al final los TEA vemos a nuestra/o psicóloga/o como a una ángel custodio y nos ayuda muchísimo tenerla de referencia como alguien que nos da herramientas para afrontar nuestra complicada y estresante vida.

Pero toda esta reflexión, siempre me deja un interrogante:

¿Es posible este modo de trabajar con personas TEA, sin comprender nuestro complicado mundo?.

Y otra cuestión ¿es posible comprender nuestro complicado mundo y por lo tanto ser eficaz en el tratamiento, siendo neurotípico?.

No se responder con exactitud a estas preguntas. Tampoco puedo pensar que no responderlas adecuadamente imposibilita toda actuación con personas TEA.

Pero sí me atrevo a afirmar que es imprescindible un profundo acercamiento, no solo teórico, al mundo de las personas TEA, por parte de los profesionales que desde los distintos ángulos, han de trabajar con nosotros.

Y ahí, la experiencia, o el conocimiento nacido de la experiencia es fundamental. Porque no hay dos personas TEA iguales, ni las comorbilidades las mismas, pero en todas las personas TEA existe un denominador común: la incomprensión del mundo que nos rodea y el miedo y ansiedad a enfrentarlo.

Y lanzo otra pregunta. ¿Hasta que punto una persona TEA, formada en la teoría, puede convertirse en un profesional que trabaje, con personas TEA?.

¿Es posible?.

¿O las distorsiones de la comprensión del mundo neurotípico lo dificulta o incluso lo impide?.

O por el contrario, ¿puede ayudar a una adecuada integración social?.

O esta integración va a estar afectada por nuestra propia visión del mundo lo que la inhabilitaría?.

Todas estas cuestiones me las planteo sin poder dar una respuesta.

También puedo afirmar que en mi formación siempre ha latido esta preocupación.

En este sentido, quiero aprovechar estas líneas para plantear y exigir, que se reconozcan todos los derechos a las personas TEA, desde nuestra propia diferencia, y que entre estos derechos, es fundamental el apoyo social y en especial el de profesionales formados, y con competencia y experiencia en comprender nuestras necesidades y nuestras dificultades.

No quiero cerrar este artículo sin explicar que, en el sentido que he venido diciendo, para mí es una figura importante la del asistente personal, que puede ser un integrador social, el cual se puede financiar con la prestación que por dependencia reconoce la ley a cargo de la Administración,  (por eso es importante que los trabajadores sociales de las comunidades autónomas sepan lo que es el TEA y tengan unos baremos adecuados para poder asignar la dependencia a estas personas sin poner zancadillas).

Un integrador social o asistente personal es aquella persona que puede ser también trabajador social o psicólogo que nos ayuda a poder realizar una vida autónoma, sin necesidad de depender de nuestros padres u otras personas y a la vez poder estar incluido (que pena que ello signifique en su defecto estar excluido ya de por sí) en nuestro entorno, lo cual es una labor difícil y costosa pero muy necesaria.

Por ello quiero reconocer expresamente, y por la cercanía en  mi entorno la labor que realizan instituciones como la Fundación Ángel Rivière (FAR)  muy complementaria a la de la Asociación Asperger Madrid  (AAM) o de la CONFAE (confederación Autismo España) o de la federación Asperger España; tanto en servicios para las personas con TEA como mediante la figura del asistente personal – como realiza la FAR-, como piedra angular y esencial para cuando nuestros padres no puedan protegernos o ya no estén en este mundo.

Y reclamar el apoyo a estas instituciones, para que, formadas con profesionales conocedores y expertos en el TEA, puedan llevar a cabo esta función, que, en todo caso, debería ser abordada decididamente por la Administración.

Es un trabajo esencial que debemos reclamar a las administraciones públicas y partidos políticos desde la lucha social o LUCHA TEA y el TEActivismo.

¿Nos ayudas en esta misión tan difícil?

 

 

IGNACIO PANTOJA

Soldados (poesía)

 

Hombres de a pie con la mochila al hombro.

Mujeres recias con el fusil presto.

Suministros que llegan a las trincheras en paracaídas.

Veneno que se filtra por el agua y el suelo.

Los disparos se oyen en la distancia más remota,

Aunque nosotros no podamos ver qué ocurre.

Aunque estemos sordos o no nos movamos.

 

El soldado novato pregunta cuándo se acabarán los bombardeos,

El ruido incesante del estruendo mortífero.

Las balas que atraviesan la carne y los huesos.

Las personas que mueren abatidas.

Todo por un propósito más grande y más cruel:

La defensa de tu país y el dominio de los demás.

 

Seguimos avanzando, sin parar, sin respirar, sin parpadear.

Corremos para vivir un día más,

Para matar más,

Para salvar ese pedazo de tierra que consideramos nuestro país.

 

Hombres decididos a darlo todo por su país.

Mujeres que desafían a la muerte con su templanza.

Todos unidos por un propósito mayor:

Defender su país y redimir sus propias almas.

 

Jesusnacius

____________________________________________________________

Ansem (el buscador de la oscuridad) – La oscuridad es la verdadera esencia del corazón.

Sora – ¡Eso no es verdad! El corazón puede ser débil, y a veces incluso ceder. Pero he aprendido que en lo más profundo, ¡hay una luz que nunca se apaga!

Ansem – Así que has llegado tan lejos y todavía no comprendes nada en absoluto. Cada luz debe desvanecerse, ¡cada corazón debe volver a la oscuridad!

(diálogo de Ansem [el buscador de la oscuridad] y Sora en Kingdom Hearts)

Diálogo completo en inglés: mínutos 1:30 a 3:10 del vídeo

 

__________________________________________________________________________________

 

Nuestro lema: ¡Cambiar el mundo!

 

Blogger Recognition Award

A mediados de Julio, el blog de Marijose, nos hizo este gran regalo y reconocimiento. Y la verdad es que nos hace una ilusión enorme!!! Además esto nos anima a seguir escribiendo y realizando nuestro programa de radio. Mil gracias, Marijose.

Conozcemos a Marijose y su blog desde hace algunos meses. Y ese gran proyecto social que realizaron tantos escritores independientes, reunidos en el blog “El Poder de las Letras”, del “Libro Solidario – Universo de Esperanza, Lucha por la Vida”.

La temporada pasada tuvimos la suerte de entrevistarla en directo, y de esta manera conocerla personalmente, cosa que nos encanta. Y de primera mano, pudimos conocer este bonito proyecto de Libro solidario. Esperamos que siga su curso y que, granito a granito, sirva para salvar vidas humanas y llevar esperanza al mundo!

Qué decir de Marijose y su blog… Que es una fuente de vida, de palabra suave, de optimismo y también de profundidades. Un lugar para detenerse durante horas para dejarse llevar por sus letras y simplemente sentir.

 

Nuestro blog ¿Y tú, qué opinas?

Nuestro blog es ese lugar de encuentro entre las ondas de radio y la palabra escrita. Es un espacio donde escribimos algunos de los participantes en el programa y donde dejamos también los links a los podcast de los mismos.

Nosotros queremos cambiar el mundo aportando un granito de arena más en pro de la igualdad, la integración, la solidaridad, la humanidad, etc. Queremos mostrar la diferencia para que realmente puedas percatarte de que ésta no existe… Nada es un dogma en este universo 😉

Creemos que el mundo puede ser un lugar mejor. Y no queremos esperar a que alguien venga a cambiarlo. Somos muy conscientes que, si queremos cambiar algo, lo primero que hay que hacer es “hacer algo” y que no basta con pensarlo o decirlo. Hay que hacerlo!!! Y en esas estamos!!!  Nosotros lo estamos haciendo. Y si necesitas que te demos un empujón, ya sabes que este es también tu programa!!! Estás invitado/da!!!

 

Consejos para los que comienzan:

No hay consejo que valga si éste es realmente un consejo… Así que, amigo/a… Sé tú mismo/a!!! Esa es siempre la mejor opción!!!

Reconocimientos:

Reglas:

1.- Publicar un agradecimiento al blog que te ha nominado e insertar un enlace a su blog.

2.- Escribir un post para dar a conocer el reconocimiento recibido.

3.- Contar el nacimiento del blog propio.

4.- Dar consejos a los nuevos bloggers.

5.- Nominar a 15 blogueros.

6.- Comentar sobre el blog que te ha nominado y proveerle un enlace a su blog.

 

Muchas gracias de nuevo, Marijose, por este regalo! Abrazotes! 🙂

El equipo de ¿Ytú, qué opinas?

¿Y tú, qué opinas?

         Nos preparamos para la vuelta a la radio y a nuestros quehaceres cotidianos. El nuevo curso comienza. Los niños/as vuelven a la escuela y los adultos vuelven al trabajo. Nuestro programa de radio es relativamente reciente, pero ha crecido mucho en poco tiempo. Este blog, que fue iniciado como una forma de expresión creativa, se ha transformado en un medio de reivindicación social.

Aún quedan 10 días para nuestro primer programa de la temporada 2018-19, pero seguramente pasarán rápidos. Con motivo del nuevo curso, pido a los oyentes y lectores de nuestro programa y/o blog que respondan en los comentarios qué les parece nuestro programa de radio hasta el momento y que se animen a proponer sugerencias.

Esperamos que el inicio de septiembre y de “¿Y tú, qué opinas?” sean un éxito para todos. Un abrazo a todos nuestros oyentes y lectores.

¿Y tú, qué opinas?

Jesusnacius

____________________________________________________________________________________________

“No se trata sólo de luchar, y tú lo sabes. ¿Qué es lo que te pasa?, ¿por qué no quieres escucharnos?”

(Marlene, hablando con Cloud en la película Final Fantasy VII Advent Children)