Vacunas,autismo y salud pública

Estamos en el siglo XVI.La reina Isabel I de Inglaterra enferma de un mal muy común en la época:La viruela.El parlamento trata desesperadamente de elegir un sucesor,pues nadie tiene claro que vaya a salir con vida,pero por suerte,la reina sobrevive.Con la cara desfigurada por la enfermedad,eso sí.

Durante la época del descubrimiento de América,Variola Virus,el virus causante de la viruela,esquilmó la población nativa mucho más que cualquier conflicto humano.Esta guerra entre nuestra especie y el virus duró hasta 1980,año en que,por fin,los humanos derrotaron al microorganismo utilizando un arma potentísima:La vacuna.

Las vacunas no solo fueron responsables de la erradicación a nivel global de la viruela,sino que también nos ha sido tremendamente útil para protegernos de otras enfermedades como la poliomielitis,la rabia o el sarampión,que ya se considera erradicado en varios países.

Sin embargo,ahora existe un fuerte movimiento en contra de ellas,¿Cómo es posible que queramos poner fin a algo que ha mejorado tanto nuestra salud y calidad de vida?Son muchas las críticas que se hacen a las vacunas,y todas ellas pueden ser rebatidas,pero en este artículo me centraré sólo en el rumor de que provocan autismo.

Aún no sabemos con exactitud las causas del autismo,pero parece ser que,aunque el entorno influya,tiene un fuerte componente genético, pues hay un 5% de probabilidades de que el hermano o hermana de una persona con autismo también lo tenga,y si hablamos de gemelos,la concordancia es del 90%.

Esta idea de que las vacunas influyen en las probabilidades de que una persona padezca de autismo proviene de un estudio publicado en 1998 por el exmédico y actual activista antivacuna Andrew Wakefield,que realizó un estudio con doce niños con autismo y colitis,ocho de los cuales se habían vacunado con triple vírica poco antes de empezar los síntomas.Ocho niños es una muestra demasiado pequeña,pero además el propio Wakefield dice claramente en su artículo:

No hemos probado una asociación entre la vacuna del sarampión,paperas y rubeola y el síndrome descrito.Están en marcha estudios virológicos que pueden ayudar a resolver este asunto.”

Sin embargo,pese a que en su propio artículo admitía no haber demostrado nada,este hombre tuvo la osadía de recomendar en una rueda de prensa la suspensión de la vacuna (¡Claro que sí,hombre!).La prensa se hizo eco de la noticia,cundió el pánico entre la población y la cobertura vacunal descendió gravemente en varios países.Todo en base a un estudio cuyos resultados ni siquiera pudieron ser reproducidos por los investigadores independientes que así lo intentaron,siendo la reproducibilidad uno de los pilares fundamentales del método científico.Por si todo esto fuera poco,en el año 2004 una investigación del reportero Brian Deer publicada en el Sunday Times reveló la existencia de conflictos de intereses por parte de Wakefield,y si al presentarlo me he referido a él como exmédico,es precisamente porque el Consejo Médico General del Reino Unido revocó su licencia para ejercer la medicina en el país en el año 2010,después de investigar los alegatos de falta de ética profesional y hallar probadas 32 acusaciones,entre ellas 4 de fraude y doce de abuso de niños con discapacidad del desarrollo.

Con estos datos,creo que podemos concluir que ni este individuo ni su (ya retirado) artículo son precisamente de fiar,pero además,en el año 2001,un comité del Institute of Medicine de los Estados Unidos,tras revisar todo lo conocido hasta entonces,concluyó que las pruebas “favorecían el rechazo de una relación causal entre la vacuna triple vírica y el autismo “,por lo que creo que no tenemos nada que temer a la hora de poner esta vacuna a nuestros peques.

Existe una segunda teoría que vincula las vacunas al autismo,y es la que responsabiliza al Mercurio presente en las vacunas (el thiromesal,en inglés,un compuesto orgánico de Mercurio que en el organismo se metaboliza en etilmercurio,y que se venía utilizando en las vacunas desde 1930 para evitar que se infectasen con hongos o bacterias).Esta teoría no surgió de ningún estudio científico,sino de algunas asociaciones de padres de niños autistas,y en 2004,el Institute of Medicine de Estados Unidos realizó un nuevo estudio con el que,además de confirmar el rechazo del papel de la triple vírica en el autismo,concluyó también que “la evidencia favorece el rechazo de una relación causal entre las vacunas que contienen tíomersal y el autismo “,basándose en cinco estudios en Suecia,Dinamarca,Estados Unidos y Reino Unido.

Esta es la historia y evidencia de las teorías que relacionan las vacunas con el autismo,pero antes de despedirme me gustaría dar un mensaje personal:Ya hemos podido ver que,a día de hoy,las evidencias no indican ninguna relación entre las vacunas y el autismo.Sé que son muchos los padres que,después de una vacuna,han observado cambios en el comportamiento de sus hijos y que,en su preocupación,han dado crédito a estas teorías.Sin embargo,creo que,pese a lo doloroso de la situación,es importante recordar que el hecho de que un acontecimiento preceda a otro no demuestra en sí mismo una relación de causa y efecto entre ambos sucesos,y que en el caso del autismo,se da una regresión en el desarrollo del niño en el 25% de los casos,y no es culpa de la vacuna,sino del propio trastorno.Pero si bien nada demuestra que las vacunas causen autismo,sí tenemos evidencias de lo que ocurre sin ellas:Tras la polémica generada por el mercurio en las vacunas,en 1999 los Centers for Disease Control and Prevention y la American Academy of Pediatrics,a pesar de concluir que no había pruebas de que el Mercurio causase autismo,decidieron vacunar contra la hepatitis B al nacer solo a los hijos de madres portadoras,retrasando la primera dosis de los demás niños hasta los dos meses.Muchos niños sufrieron la hepatitis B y tienen importantes posibilidades de sufrir hepatitis crónica,y una niña de tres meses murió por esta enfermedad.Este año,cuatro países (Reino Unido,Albania,República Checa y Grecia)han perdido el estatus de haber erradicado el sarampión precisamente por el descenso en la administración de vacunas,y en Febrero de este año se informó de que 8 personas habían muerto en Ucrania por culpa de esta enfermedad.Por eso quiero pedirte de corazón,a ti que me estás leyendo,que por el bien de tus peques y por responsabilidad social,vacunes a tus hijos,y que si alguien trata de venderte terapias “alternativas “o te da una información que contradice a los organismos de salud,te ruego que te informes muy bien para evitar caer en las garras de alguien sin escrúpulos al que le interesa más tu cartera que tu bienestar y el de tu gente.

La importancia de educar en la Tolerancia y en la responsabilidad

Llevaba mucho tiempo queriendo escribir un artículo de este tipo,pero fue un post que encontré casualmente en los mundos de Facebook el que me dio la excusa e inspiración para hacerlo.

En dicho post,una mujer se quejaba (de forma bastante poco respetuosa,por cierto)de que una niña con autismo había empezado a gritar y correr por la sala de cine,molestando,lógicamente,a las personas que estaban en la sala y que pidieron a la madre que mandase callar a la hija o saliesen de la sala,algo que la madre se negó a hacer.Si bien,como he dicho,no me gustó la forma de expresarse de esta mujer-Pues generalizó y denigró a las personas TEA,lo cual repruebo-,los comentarios a dicho post tampoco eran mejores;muchas personas,en su mayoría padres de niños TEA,se rebajaron insultando tanto a la persona que escribió el post como-mucho menos disculpable-a las personas que pidieron a la madre que controlara o sacase a su hija y,si bien los insultos y malas maneras ya son de por sí algo reprobable y a evitar,lo que más me preocupó fue que muchos de estos comentarios denotaban un mal entendimiento y uso de la palabra tolerancia.Tolerancia,una de las palabras más bonitas del idioma,es pasar la tarde con tu abuela,escuchando las mismas historias que ya te sabes de memoria.Tolerancia es que los carteles e indicaciones estén también escritos en braille para que las personas con discapacidad visual puedan leerlos.Es hablar despacio a un sordo para que pueda leer tus labios,es explicar a tus alumnos la misma cosa varias veces y de todas las maneras posibles hasta que lo entiendan.Es ir a consolar a un amigo a su casa cuando preferirías quedarte en la tuya,es no beber agua o comer delante de un amigo al que la religión o una enfermedad le impiden hacerlo,poner rampas en los edificios para facilitar la entrada a las personas con movilidad reducida,explicar una frase hecha a alguien que no la ha entendido o usar el traductor del móvil para poder indicarle una dirección a un turista extranjero.Pero tolerancia no significa que debas renunciar a tus derechos o permitir cualquier comportamiento,por más que te dañe o sea poco apropiado,por provenir de una persona diferente,que te debe exactamente el mismo respeto que tú a ella.Estas personas,que se llenaban la boca con la palabra “Tolerancia ” parecían no entender que las otras personas que estaban en aquella sala de cine también habían pagado su entrada,y,por tanto,tenían el mismo derecho a disfrutar de la película que la madre y la niña,y su enfado ante esta situación,era perfectamente lógico y comprensible.

No podemos ganar la batalla por la inclusión excluyendo a los que consideramos que no necesitan ayuda,ni defender nuestros derechos excluyendo a los demás de ejercer los suyos,como en este caso que,en pro del derecho de la persona autista a acudir al cine,no parecía importar privar a los demás asistentes de la sesión del suyo de ver la película.

Todas las personas,neurodiversas o no,formamos parte de una sociedad y debemos convivir y respetar a los demás.Por esto,del mismo modo que exigimos que se solucionen los problemas de discriminación y acoso escolar,que luchamos por la educación inclusiva y que tratamos de erradicar los prejuicios para facilitar el alquiler de viviendas y el acceso a puestos de trabajo,también debemos educar a nuestros chicos neurodiversos para que aprendan a comportarse de forma adecuada en la sociedad,que sus derechos terminan donde empiezan los de la persona que tiene al lado,y que deben responsabilizarse de sus actos.Ser diferente y buscar la inclusión no es una excusa para no mostrar respeto por los demás o no afrontar las consecuencias del propio comportamiento o errores,pues sigues siendo una persona que debe convivir en paz con más gente,y si a nadie le parece injusto que un ingeniero de software pierda su trabajo por no haber sido capaz de detectar un detalle importante (los neurotípicos carecen de algunas valiosas habilidades que muchos neurodiversos tienen de sobra,como su capacidad para percibir detalles y su mayor facilidad para almacenar información,pero deben apañárselas)y haber metido la pata,tampoco debería parecernos injusto que una persona TEA sea expulsada de una sala de cine si su comportamiento está impidiendo ver la película a las demás personas,¿O debemos pedirles a estas que,después de haber pagado,se vayan a casa sin verla para no hacer sentir mal a nuestro chico?

Tolerancia para ayudar y comprender al diferente,firmeza para hacer respetar nuestros derechos,responsabilidad para asumir las consecuencias de nuestros actos,y respeto a los demás,entendiendo siempre que nuestros derechos terminan donde los de al lado empiezan.Estos son los valores que más agradezco a mis padres que nos transmitieran a mi hermana y a mí,y considero que son necesarios para cualquier niño o joven que aspire a ser un buen ciudadano y llevar una vida satisfactoria,sin importar su condición u circunstancias.Y creo que debemos recordar que la igualdad de derechos debe ser siempre compañera de la igualdad de responsabilidades

Diversidad Funcional y mascotas

Quienes hemos tenido alguna vez una mascota sabemos el vínculo tan especial que nos une a ella.Alguien muy sabio dijo una vez que quien nunca ha amado a un animal,tiene una parte muy importante de su alma aún por descubrir y yo así lo creo.Considero que ningún niño debería crecer sin tener un animal al que cuidar y querer cerca,porque ayuda a los pequeños a aprender a ser responsables y empáticos,y respetuosos con la naturaleza.

En el caso de las personas con diversidad funcional,los beneficios de la convivencia con un animal son especialmente notorios,razón por la cual cada vez son más populares las terapias con animales,y tener una mascota puede ser realmente ventajoso para estas personas.

En primer lugar,el animal ayuda a mitigar el sentimiento de soledad e incomprensión,ya que los animales no entienden las etiquetas que ponemos,justificadamente o no,los humanos,y tampoco les importan las diferencias,sino que simplemente corresponden al cariño y los cuidados recibidos con ternura y fidelidad.Esto puede ayudar a la persona con diversidad funcional a paliar los problemas de ansiedad y depresión que tan frecuentes y dolorosos suelen ser en la vida de estas personas,y les permite mejorar su autoestima y confianza,lo que les será muy útil a la hora de establecer relaciones con sus pares.

La mascota también puede ayudar a personas con Asperger u otros tipos de diversidad funcional que puedan afectar a la psicomotricidad a aumentar su nivel de actividad física y mejorar sus habilidades motoras,mediante el juego,los paseos,las carreras…

También pueden ayudar a estas personas a superar sus problemas de relaciones sociales,pues pueden llamar la atención de otras personas y dar lugar a conversaciones espontáneas y,dado que la presencia del animal suele hacer que la persona se sienta más segura y calmada,puede ayudar a mitigar los efectos de la ansiedad o fobia social que de forma no infrecuente pueden experimentar muchas de estas personas.

Además,los animales pueden ser excelentes entrenadores de habilidades sociales:un perro,por ejemplo,es un ejemplo de lealtad,reciprocidad y afectividad,mientras que un gato puede enseñar autonomía e independencia,a estar pendiente de las señales sutiles que nos envían los demás en el trato social y a respetar el “no”.

Por estas razones creo que una mascota puede ser un gran apoyo para mejorar la calidad de vida de las personas con diversidad funcional,y un perfecto complemento a las otras terapias o entrenamientos que puedan recibir.

El Niño azul

Había una vez, en un pequeño pueblo, un niño muy cariñoso al que todos llamaban Pedrito, y que disfrutaba mucho de la compañía de su familia y amigos.

Un buen día, la madre de Pedrito mandó a su hijo a comprar una pierna de cordero a la carnicería del pueblo de al lado.

No se te ocurra salirte del Sendero, le advirtió su madre, de lo contrario, Podrías perderte.

Pedrito le dijo que no lo haría,se despidió de ella con un beso y marchó a cumplir el encargo.

Pedrito iba de camino al pueblo de al lado, sin salirse del camino tal como había prometido a su madre, cuando una pequeña y traviesa ardilla se cruzó en su camino.

“¡Qué ardilla tan bonita!” pensó Pedrito, y comenzó a perseguirla y a correr detrás de ella hasta que, finalmente, la perdió de vista en el bosque que se encontraba a las afueras del pueblo.

Pedrito miró a su alrededor asustado ¡No sabía dónde estaba! nada de cuanto veía le resultaba familiar.

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Durante varias horas,intentó encontrar el sendero de nuevo,pero no conseguía orientarse, y empezó a sentir verdadero miedo ¿Qué pasaría con él? ¿Se lo comerían los lobos como en los cuentos que le leía su madre? ¿Podría soportar ella la pérdida de su único hijo? Pensando todas estas cosas,empezó a llorar y a gritar pidiendo ayuda.

¿Por qué haces tanto ruido? Preguntó una voz detrás de él.

Pedrito se dio la vuelta y vio que la voz pertenecía a un niño rubio y bajo que se tapaba los oídos con las manos, como si los lamentos de Pedrito fueran un estruendo insoportable para él. A Pedrito le llamaron la atención sus ojos, azules y profundos, que reflejaban una mezcla de curiosidad y melancolía que hicieron pensar a Pedrito que aquel no era un niño normal, y esta mirada hizo que Pedrito lo bautizara en su mente como “El niño azul”.

¿Quién eres tú y que haces aquí? Preguntó Pedrito, que ya no estaba asustado, pues la curiosidad le había ganado la partida al miedo.

Me llamo Juan, y todos los días vengo al bosque a esta hora para ver la puesta de Sol y recoger rocas y hojas para investigarlas en casa. Me gusta venir a este lugar, es tranquilo y predecible… Respondió el niño antes de volver a preguntar ¿Por qué haces tanto ruido?

Pedrito le contó lo que había pasado, a lo que el niño respondió:

Debes de ser del pueblo de Valdeaguas, porque del mío no eres. Me conozco las caras de todos sus habitantes y a ti nunca te había visto. Sé como podemos llegar hasta allí, sólo debemos caminar hacia el norte y siguiendo el curso Del río.

Pero,¿Cómo sabremos cuál es el norte? Preguntó Pedrito

Fijándonos en los árboles. Los líquenes que crecen en sus troncos siempre apuntan hacia el norte -respondió Juan- que sabía todo lo que había que saber sobre aquel bosque, que era para él su mundo.

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Pedrito se dio cuenta de que había algo en la mente de Juan que era especial: él tenía memoria fotográfica, pensaba en imágenes y de una manera muy organizada, siguiendo patrones repetitivos, lo que le permitía orientarse muy fácilmente en el bosque, o en cualquier otro lugar al que fuera.

Al cabo de un rato, Juan pudo ver la entrada a su pueblo, y se puso tan contento que quiso dar un grito de alegría, pero se contuvo, para no molestar al niño azul.

Cuando llegaron a la puerta de la casa de Pedrito, éste abrazó a Juan, quien, para su sorpresa, no se sintió incómodo ante este contacto físico repentino, y llamó a la puerta.

-¡Hijo mío!- Dijo al verlo su madre con lágrimas en los ojos, y apretándolo contra ella con todas sus fuerzas. -Gracias a Dios que estás bien y has conseguido volver a casa conmigo ¡No vuelvas a desobedecerme! ¡Te dije que te perderías si salías del sendero!

Siempre te haré caso,mamá,  dijo Pedrito, mientras la abrazaba fuertemente.

Tras unos segundos en los brazos de su madre, Pedrito se separó de ella, señaló a Juan y dijo:

Este es el niño azul, que me ha ayudado a volver a casa, y le contó a su madre lo que había ocurrido.

La buena mujer, al oír la historia, abrazó a Juan y le dio las gracias. Le pidió que se quedara a cenar con ellos, y le dijo que, aunque sentía que jamás podría pagárselo, siempre estarían allí para lo que necesitara, y que ella siempre le recibiría en su casa como si fuera un segundo hijo.

El niño azul se sintió tan feliz como sorprendido, pues, a pesar de su inusual cultura y buen corazón, la gente solía rechazarle por ser tan diferente de los otros niños de su edad, y sintió que, por fin, había encontrado lo que llevaba tanto tiempo buscando: comprensión y cariño.

Educación y diversidad

Que el sistema educativo español tiene importantes fallos no es ningún secreto: Encabezamos el fracaso escolar en Europa,con un 19%, al que la diversidad funcional y las dificultades de aprendizaje contribuyen con un 65%.

¿Cómo puede ser esto, siendo la educación un asunto fundamental y aprobándose una nueva ley educativa casi con la misma frecuencia con que florecen los almendros?

Probablemente la principal tara del sistema educativo sea que se basa en la uniformidad: Todos los alumnos son exactamente iguales, todos tienen que hacer lo mismo exactamente al mismo tiempo y del mismo modo.

Esto provoca, no sólo que el sistema educativo sea ineficaz, porque no aporta al alumno muchas de las competencias más importantes de la vida (pensamiento crítico,creatividad,capacidad de toma de decisiones,habilidades prácticas y sociales…), sino que hace de la escuela un infierno para cientos de niños que sienten que están perdiendo un precioso tiempo que podrían invertir en sus talentos e intereses por tratar de aprender un montón de datos que pronto olvidarán porque no tendrán necesidad de usar nunca,por ejemplo ¿De qué sirve aprenderte de memoria todas las capitales de los países de África sin prestar la más mínima atención a su cultura historia y problemas actuales? Apuesto a que es muy probable que el lector las haya olvidado y, sin embargo, si tiene WiFi para poder leer este artículo, probablemente será porque ha conseguido buscarse la vida a pesar de ello.

En el caso de los alumnos con diversidad funcional,el problema es mayor, porque aprenden de una manera diferente y,como la enseñanza no se ajusta a su forma de aprender, les resulta todo un reto seguir el ritmo. En el caso,por ejemplo, de alumnos con dislexia, muchos profesores no saben enseñarles a leer y, como tampoco se les suele preparar para detectar a estos alumnos, suelen ser ellos a quienes se les culpa y quienes sufren las consecuencias. En el caso de los alumnos con Asperger, a menudo son tachados de vagos por sus dificultades para concentrarse en un temario que no es de su interés.

Anteriormente dije que,para el sistema, todos los alumnos eran iguales, pero lo rectifico: algunos alumnos tienen más derechos que otros. No hay más que ver las noticias de expulsiones injustificadas de alumnos con diversidad funcional, las horrorosas estadísticas del Buylling, o las dificultades de los padres para encontrar un colegio para sus hijos con diversidad funcional, que a menudo les niegan las plazas.

Realmente se podrían tomar medidas muy sencillas para paliarestas dificultades: El uso de apps específicas para ayudar a estos alumnos (como Dyseggxia o El Viaje de Elisa, para orientar a los profesores del alumnado TEA), reducir el número de deberes de “lápiz y papel” (los deberes ya de por sí deberían regularse), no limitar el papel que tienen permitido utilizar los estudiantes en sus tareas, enseñar habilidades sociales en la escuela, moderar el ruido en el aula o evitar los exámenes sorpresa o tipo test, además de una mayor preparación del profesorado en la materia y una mejor selección del mismo, u organizar talleres de defensa personal para los alumnos que sufren Buylling. Muchas de estas medidas son realmente muy sencillas de tomar, y otras son mucho más fáciles y baratas que sustituir las pizarras por proyectores y capacitar a todo el personal del centro para usar las nuevas tecnologías en su día a día, cosa que ha sido una prioridad en muchos colegios de España.

Aún así, por mucho que costara, eso no justificaría que se tenga que suplicar y agradecer limosnas cuando no se pide más que el reconocimiento de uno de los principales derechos humanos, concretamente el derecho de toda persona a la educación, y el precio que la sociedad está pagando por esta gran injusticia y muestra de incompetencia por parte del sistema y de más de un particular es altísimo: nada menos que el talento humano.

Las personas con divercapacidad pueden hacer cosas asombrosas: La creatividad y buen oído de las personas con dislexia son asombrosas, pero no nos molestamos en fomentar este talento enseñándoles música, las personas con Síndrome de Asperger tienen una capacidad de especialización y atención al detalle tan útil en el mundo moderno que muchas empresas de tecnología los están fichando, pero en vez de animarles a cultivarlo, dejemos que pasen su infancia luchando contra el buylling que sufren por no sacar sobresaliente en educación física, las personas con TANV aprenden idiomas casi con la misma facilidad con que sus compañeros se atan los zapatos, pero no pueden perder el tiempo en eso porque deben romper y repetir esos sucios apuntes que deben tomar a mano y cumpliendo los criterios del profesor, hasta que queden perfectos…

Ni les damos las herramientas para mejorar sus puntos débiles ni potenciamos sus fortalezas, y si no llegan a las metas que se les han marcado (sin conocerles ni consultarles), es porque ellos son inútiles y se les puede faltar al respeto.

Y ahora, amigos míos, miremos para otro lado, como nuestra sociedad lleva haciendo tanto tiempo, y vayamos a las plazas y a los bares a quejarnos del paro, de la generación Nini y de lo caras que salen las ayudas sociales a colectivos discriminados.

Nota: Es cierto que poco a poco va habiendo más conciencia y que existen profesor@s nobles y comprometid@s que ayudan a salir adelante a est@s niñ@s. Mi más profundo agradecimiento y respeto para tod@s ell@s

Luna Lovegood o el valor de ser tú mismo

“No te estás volviendo loco. Yo también los veo, estás tan cuerdo como yo”.

Con estas palabras se nos presenta a Luna Lovegood, una encantadoramente excéntrica bruja de la saga de Harry Potter en El quinto libro (o película).

Esta dulce muchacha, a la que siempre me ha gustado considerar “la neurodiversa de Hogwarts”, muestra varias características compartidas con las personas TEA: Es una muchacha “obsesionada “con las criaturas mágicas, sin problemas para decir lo que piensa en cada momento de la forma que mejor le parece, y, a priori, aparentemente solitaria.

Luna Lovegood es considerada la chica “rara” de Hogwarts, (sus compañeros incluso la apodaban lunática), sin embargo, a lo largo de la historia se nos muestra como, pese a todos los prejuicios y la aparente desconexión con el mundo que la rodea, Luna es una persona tremendamente sabia, leal y cariñosa. Una amiga excepcional una vez que la conoces.

Las mismas características que hacen que a veces sus compañeros la rechacen y se sientan incómodos a su lado son las mismas que hacen de ella un personaje tan especial e imprescindible para el desarrollo de la saga:

Su apabullante sinceridad permite a Harry Potter recuperar la tranquilidad en la boda de Fleur y Bill Weasley, cuando convence a su padre de que no agobie a Harry, recordándonos lo importante que puede ser a veces decir la verdad, aún cuando podríamos considerar de conveniencia para nosotros no hacerlo, y eso es algo que a nuestr@s chic@s aspies se les da de maravilla, y que, si bien es conveniente pulir y encauzar adecuadamente para que no les traiga consecuencias indeseadas, debería ser visto como una de sus grandes cualidades.

La comprensión de Luna del sentimiento de soledad permite a Luna alcanzar unos espectaculares niveles de lealtad y comprensión hacia aquellos que considera sus amigos-algo con lo que muchos aspies de seguro también se identifican-, convirtiéndola en un gran apoyo y una persona de suma confianza para Harry Potter, hasta el punto de que pasa de avergonzarse de que la vean con ella cuando la conoce al principio del quinto libro, a, después de muchas aventuras compartidas, responder a quien intenta humillarla que “ella es su amiga y ella es genial “.

Su profundo conocimiento sobre las criaturas mágicas permite a los protagonistas de la saga llegar hasta el Ministerio de Magia para frustrar los planes de los mortifagos, al sugerir ella que vayan volando a lomos de los Thestrals, criaturas cuya existencia ni siquiera Hermione Granger conocía, y es que está claro que cuando Luna pone interés en algo, es capaz de dominar ese tema a la perfección, lo que también la permite dominar hechizos muy complicados siendo muy joven y convertirse en un increíblemente valioso miembro del Ejército de Dumbledore.

También cabe destacar en Luna la capacidad de prestar atención a los detalles y pensar de forma diferente a la habitual, lo que permite a Harry Potter, gracias a la ayuda e ideas de Luna, encontrar y destruir la diadema de Rowena Ravenclaw para derrotar a Voldemort.

¡Gracias, J.K.Rowling! por crear un personaje que nos demuestra lo beneficioso que es tener cerca a gente capaz de pensar y actuar de forma distinta y que no hay nada de malo en ser diferente y ser fiel a uno mismo demostrándolo, pues, como la propia Luna muy acertadamente dijo: “¿Ser como todos los demás? ¡Pero eso es mucho más aburrido!”

Y ojalá todos aprendamos, como Harry Potter, a valorar al diferente y comprender su forma de ver el mundo para que, la próxima vez que veamos a alguien que no encaja, por cualquier razón, con los estereotipos de lo “normal”, podamos decir también: “No te estás volviendo loco. Yo también lo veo, estás tan cuerdo como yo”

Acoso y responsabilidad

El acoso, especialmente en el ámbito escolar, es un problema terriblemente común desde hace mucho tiempo y del que parece que, por fin, la sociedad empieza a darse cuenta.

Hoy, como tantos otros días, se ha dado un caso aberrante que ha dado lugar a que Asperger España haya emitido un comunicado: Un chaval con Síndrome de Asperger ha sido agredido con lejía por tres de sus compañeras.

Entiendo, querido lector, que ahora sientas una indignación y una rabia completamente justificadas, pero antes de que sucumbamos ante la tentación de pensar que se trata de un caso aislado cuya única causa es la brutalidad y falta de empatía de estas tres niñas, me gustaría invitarte a reflexionar: Desgraciadamente, este no es un caso aislado, problemas de maltrato se dan en nuestras escuelas todos los días, y han llegado a ser la causa de no pocas muertes.

¿Podemos, como sociedad, lavarnos las manos ante la evidencia de que problemas tan serios ocurren cada día en nuestras escuelas? Unos pocos brutos no dan lugar a un problema tan grande.

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Cada persona aporta,
con sus diferencias,
un regalo a este mundo…

Cada persona aporta, con sus diferencias, un regalo a este mundo, pero no hemos creado una sociedad en la que se vea al diferente como una persona digna y enriquecedora a la que se ha de respetar, sino todo lo contrario. Un poco más de respeto hacia nuestros diversos semejantes, inculcado desde nuestra primera infancia, reduciría drásticamente este tipo de conductas.

Por otra parte, llevamos demasiado tiempo mirando para otro lado ante los casos de acoso escolar. La pasividad por parte de las direcciones de los centros escolares y de los padres de los responsables ante estas situaciones de violencia gratuita es inadmisible, pero ha sido justificada con excusas como que “forja el carácter “ (siempre, claro está, que no suponga la muerte del niño) o que “son cosas de niños” (un divertido juego de niños, al que no pocas veces se suman como buenos docentes los profesores, y que es completamente inocente aunque pueda dejar secuelas permanentes en la víctima).

Lo único necesario para que el mal triunfe es que la gente decente no haga nada. Las tres chicas no son las únicas culpables de la desgracia de su compañero, sino también aquellas personas que, viendo que algo pasaba(el acoso es gradual), no hicieron nada.

Si de verdad quieres sentirte y ser inocente de este tipo de vergonzosas calamidades, aporta tu granito de arena para ponerle solución: educa a quienes tienes cerca en el respeto, aprende y enseña maneras de resolver conflictos y malentendidos sin recurrir a la violencia, denuncia los casos de acoso que veas, sin importar quiénes sean el agresor y la victima, y anima a los colegios de tu barrio a participar en los talleres contra el acoso que organiza la policía nacional…

Y si piensas que no es tu cometido hacer esto, recuerda el último verso del poema de Martin Niemöller: ”cuando vinieron a por mí, ya no había nadie que pudiera protestar”, si permitimos que se extienda la violencia, tú y tus seres queridos podéis sufrirlo también algún día.

Me gustaría terminar mostrando mi apoyo a este chaval y su gente. Recordad que lo que otros os hagan no os define ni a vosotros ni vuestro destino y que estos terribles traumas, aunque sea con mucho esfuerzo, pueden superarse. Entiendo vuestro dolor y lo comparto, pero quiero animaros a que uséis la fuerza de esa ira e indignación que sentís para luchar contra esta injusticia y hacer de este mundo un lugar un poco mejor.