Inclusiva sí,especial,también

Sabéis que la mayoría de los artículos que escribo están bastante enfocados a la educación de personas con diversidad. Creo que he demostrado ya que estoy completamente a favor de la inclusión en los centros ordinarios,que los docentes se capaciten para reconocer y saber responder a las necesidades de los alumnos que puedan seguir el currículo ordinario,porque esto les facilitará el acceso a la educación superior y al mercado laboral y,por tanto,les permitirá elegir un trabajo más acorde a sus aptitudes e intereses y, a la vez, el acceso al mercado laboral les permitirá llevar una vida más autónoma, además de favorecer su autoestima y participación en la vida social.

Sin embargo, vivimos en un mundo de paradojas y, al igual que Platón decía que se llega un punto en el que la justicia es injusta, se llega a un punto en el que la inclusión forzada es excluyente.

Existen muchos tipos de discapacidad y muchos grados de afectación, y pretender que existe una panacea, y que un centro ordinario es capaz de cubrir todas esas necesidades con suficiente dedicación para realmente ayudar a esos alumnos sin que los demás vean afectada la atención y recursos que reciben, es una idea completamente útopica, y lo único malo de las utopías, es que no son reales.

Las personas con daño cerebral adquirido o con parálisis cerebral (congénita o por dificultades de parto), pueden, en muchos casos (por supuesto, depende del grado de afectación y de lo tarde o temprano que empezasen a recibir tratamiento, por lo que no todos son iguales) tener importantes dificultades motoras que les impidan andar,comer o vestirse solos. Tienen muchas dificultades para hablar, y necesitan ayuda para todas sus tareas cotidianas, como su aseo personal, vestirse, comer, ir al baño, ayuda con los desplazamientos… Solo pensar en adaptar las instalaciones de los centros ordinarios a las necesidades de estas personas supondría una inversión de un dinero que dudo que puedan permitirse, y un tiempo durante el cual los alumnos con estas necesidades no podrían acudir a su centro y que perjudicaría al resto de estudiantes, que probablemente no podrían desarrollar muchas de sus actividades con normalidad hasta que acabaran las obras. Además, estas personas necesitan de todo un surtido de terapias (logopedia, neuropsicología, fisioterapia, terapia ocupacional…) Que también requieren de medios caros y que ocupan mucho espacio, como podría ser el caso de camillas, bipedestadores, grúas para ayudar al traslado… Además de que los profesores del centro no pueden prestar estos servicios. Un profesor de colegio o de instituto no es capaz de enseñar a un alumno con parálisis cerebral a hablar o a deglutir, o entrenar a un alumno con severas discapacidades motoras para que se mantenga en pie y dé algunos pasos, o trabajar para aumentar su amplitud atencional. Por muy buenas intenciones que tengan, la realidad es que no están capacitados para ello, y no tienen por qué, ya que todo lo que acabo de describir corresponde a profesiones diferentes de aquella para la que ellos se formaron, y esperar esto de un profesor, es como pedirle a un médico que te arregle una tubería rota, algo surrealista.

Hay que reconocer la realidad, y esta es que existen personas cuyas dificultades no les permiten seguir un currículo ordinario en un entorno no adaptado, y que los recursos y el tiempo que invirtiéramos en tratar de ajustar el programa y entorno a sus necesidades, en caso de ser esto posible, terminarían por perjudicar al resto de estudiantes, que tendrían que adaptarse a las medidas adoptadas y recibirían muchas menos atenciones y ayudas de unos profesores desbordados, afectando esto a su aprendizaje y desarrollo académico.

Vistos ya los problemas que plantea la inclusión de personas con ciertas discapacidades, o ciertos grados de ellas, y que terminaría siendo una exclusión en toda regla por la imposibilidad de atender las necesidades de estas personas, o, en caso de poderse, la falta de atención que sufrirían los alumnos “normales “, existen centros con todas las instalaciones y recursos necesarios, con profesionales capacitados para atender las necesidades de estas personas y currículos flexibles que permiten enfocarse en las necesidades de cada alumno individual, para que desarrolle sus habilidades y alcance el más alto grado de autonomía posible. ¿Esto es inhumano?A mí me suena bastante bien, y los alumnos de estos centros y sus familias, que han visto mejoras en ellos mismos o en su ser querido, creo que están de acuerdo conmigo. Los padres son quienes mejor conocen a sus hijos, y deberían ser ellos,con ayuda de los profesionales que les traten, quienes decidan qué les conviene más, y no políticos o activistas de ningún tipo que, por muy bien que conozcan sus ideales, no conocen a las personas que acuden a centros de educación especial, y para permitir esta libertad de decidir lo mejor para cada persona individualmente, es preciso que estos centros sigan existiendo.

Y para los que aún creen que es necesario para construir una sociedad mejor y más inclusiva que estas personas acudan a centros ordinarios para que la gente se acostumbre a ellos y aprendan a tratarles con respeto,creo que cada padre y cada madre son responsables de enseñar a sus hijos a comportarse como personas educadas y respetuosas y pretender que los niños con gran grado de discapacidad vayan a clase con sus hijos,aún cuando la realidad es que no va a estar mejor allí, es depositar en esos niños una responsabilidad que les concierne a ellos como padres,y además a costa de su desarrollo y del sacrificio de sus necesidades. Además del problema del bullying,pues los niños (y a menudo incluso los profesores, seamos fieles a la verdad) suelen tener dificultades para aceptar al diferente, y las personas con altos grados de discapacidad son blancos muy fáciles de acoso, y,¿Quién decide que además de las dificultades derivadas de su discapacidad,deban también pasar por el aro del bullying,con el sufrimiento que provoca y las secuelas que deja,en pro de enriquecer a los demás niños? Pretender construir una sociedad más justa a costa del sacrificio de los más débiles es, de entrada, incoherente con el propio fin.

Y esto es todo,si consideráis que la educación especial debe protegerse,por favor,entrad en http://www.inclusivasíespecialtambién.com y apoyad la causa

Lo que los profesores deberían saber del trato con alumnos con necesidades educativas especiales

Algo de lo que me he dado cuenta a través de los años es que, en términos generales, nuestros profesores están muy poco formados en materia de diversidad. Pocos conocen bien el Asperger,el TANV, la dislexia, el TEL… De hecho, no es nada extraño que muchos docentes ni siquiera conozcan en qué consisten realmente estos trastornos del aprendizaje, mucho menos han sido entrenados para desarrollar estrategias para incluir a estos alumnos en el aula.

Muchos, probablemente la gran mayoría de los profesores están llenos de buenas intenciones y poseen una gran dedicación. Creo que esto es incluso más importante que la formación, un profesor sinceramente interesado por su alumno,por conocerle, ayudarle y ser un buen ejemplo para él le será de gran ayuda y le aportará muchísimo para su vida, aún sin conocer de antemano sus posibles necesidades.

Sin embargo, una buena formación podría ayudarles a detectar mejor las necesidades de estos alumnos, a tener una mejor comprensión de estas y una mayor confianza para asumir el reto de incluir a su alumno, y a tomar mejores decisiones. También protegería mucho a los alumnos, ya que la ignorancia es muy atrevida, y al tratarse muchas veces de alumnos sin discapacidad intelectual e , incluso, con habilidades compensatorias que les permiten destacar en ciertos campos (tengo pensado escribir un artículo sobre esto en el futuro), no es raro que algunos atribuyan sus dificultades a la holgazanería, a una actitud desafiante o a una mala educación, y respondan con comportamientos agresivos (gritos, insultos, castigos que el alumno no comprende a qué se deben, críticas infundadas al estilo de crianza de sus padres, humillaciones ante los compañeros…)que creen justificados como respuesta a un ataque que en realidad no se ha producido y que pueden producir en el alumno rechazo por no entender a qué se deben,miedo al profesor y mucho sufrimiento, además de que impide atender debidamente esas dificultades que no por negarlas dejan de existir.

Aquí dejo algunos consejos que creo que todo profesor con un alumno con necesidades educativas especiales en el aula debería tener presente a la hora de interactuar con él:

1)Si no puede hacer algo,gritarle no va a hacer que desarrolle mágicamente esa capacidad. Ya hablemos de no mirarte a los ojos, tener mala caligrafía o presentar estereotipias, enseguida verás que los gritos no resuelven nada. Trata de hablar con él y con sus padres, y trata de encontrar su estilo de aprendizaje más fuerte para enseñarle lo que quieras que aprenda. Por ejemplo, los niños con síndrome de Asperger pueden encontrar útil el uso de pictogramas, mientras que los alumnos con TANV preferirán instrucciones verbales que acompañen la explicación.

2)Si eres profesor de niños, recuerda que ellos aún no tienen criterio e imitan el comportamiento que ven en los adultos. Si te ven gritar o insultar a su compañero, ellos harán lo mismo.Por favor, no promuevas el bullying en tu propia clase.

3)Ayuda a tu alumno si lo necesita, y aplica las medidas necesarias, pero no le sobre protejas. Si le tratas como alguien débil e incapaz de valerse por si mismo, y si tratas de alejarle de las actividades en que sus compañeros sí participan, mermarás su autoestima y su aprendizaje y le pondrás en el centro de la diana para el acoso escolar.

4)No impongas la ayuda ni la presencia, deja que sea él quien te pida ayuda cuando la necesite. Aprender a detectar y comunicar sus necesidades le dará autonomía

5)Sus apuntes deberían ser material para su estudio y no para tu gusto.

6)No hables de él como si no te oyera. Sé que parece evidente, pero no es extraño que esto ocurra,y duele.

7)Es un alumno, no un diagnóstico. No te comportes como si por conocer la etiqueta lo supieras todo de él. En cada persona se manifiesta de una forma diferente, cada una tiene dificultades, aptitudes e intereses distintos, y sus necesidades serán, por consiguiente, también distintas. Conócelo como lo harías con cualquiera, antes que nada, se trata de una persona.

8)No lo consientas todo. Trata de buscar explicaciones a sus comportamientos disruptivos si existen ( ansiedad, sobrecargas sensoriales…)Pero nada le da derecho a faltar al respeto o dañar a otros.

9)Enséñale a esforzarse y a asumir las consecuencias de sus actos

10)Potenciar sus puntos fuertes es tan importante como trabajar sus dificultades, pues son estos los que más le ayudarán a salir adelante en la vida. Reconocerlos y animarle a usar sus talentos le ayudará a encontrar su lugar y desarrollar una autoestima más sana.

11)Habla con él, nadie conoce mejor sus necesidades. Si tomas decisiones sin antes hablar con él y escucharle,lo más probable es que salga mal, porque no tendrás en cuenta la realidad ni el punto de vista de esa persona. Además,si sale mal (y te apuesto unas tapas a que saldrá mal), será él quien cargue con las consecuencias y es muy probable que se sienta molesto por tener que pagar por una decisión de la que se le excluyó y que pierdas credibilidad a sus ojos. Por el contrario, cuanto más le escuches y le tengas en cuenta, más confiará en ti y mejor fundamentadas estarán tus decisiones, además de que a él le sera útil para conocerse mejor y tomar buenas decisiones también.

12) No le trates con paternalismo ni condescendencia. Todos somos humanos, con puntos fuertes y débiles, y seguro que él tiene también virtudes y aptitudes que tú no.

13) No le impongas límites salvo que sea para su seguridad. Los límites se los pondrá él mismo o la vida, tú trata de ayudarle a desarrollar su potencial, y recuerda que nadie puede saber qué puede hacer si no lo intenta siquiera. Y, si falla, el fracaso también es aprendizaje, proteger al alumno de experimentar las frustraciones y sinsabores de la vida para que no sufra le perjudicará a la larga.

Y esto es todo por ahora, espero que este artículo resulte de utilidad a quienes deban educar a personas con diversidad funcional.