Los relatos Ignacio: PESADILLA Y SUEÑO

Me encontraba solo, una suave brisa me daba en la cara, tenía los ojos cerrados.

Entonces sentí una llama negra en mi interior, mire al suelo…estaba despoblado de plantas, había edificios altos y hostiles, verjas electrificadas.

Caí desde arriba, choque contra el suelo que estaba lleno de piedras y cristales y la tierra comenzó a engullirme…

La tierra me engullía, yo me resistía, montaba en cólera, intentaba moverme pero las rocas y la tierra me presionaban.

Entonces la llama negra de mi pecho empezó a crecer, me empezó a doler y caí en un pozo, un pozo negro sin fondo..perdí la consciencia durante unos instantes.

Cuando desperté estaba atado con cadenas de pies y manos, el suelo estaba frío y áspero, escuchaba unos pasos, un foco me apunto…

Unos gritos intimidantes empezaron a proferirme insultos, amenazas, note que el pecho se doblaba contra mí mismo y se me autoengullía.

Un montón de hombres altos y grandes con cara agresiva, dispuestos a practicarme el peor de los tormentos, vestidos con lujosos trajes me miraban como si mirasen al ser mas abyecto del infierno.

Sacaron motosierras y las encendieron, sentí lo más espantoso que puede sentir un ser humano.

Entonces algo exploto, la llama negra que había al lado de mi corazón había reventado y ahora había una llama blanca y brillante.

Los hombres trajeados retrocedieron un paso, se les empezaba a ver asustados, como si me temieran, sus motosierras se deshicieron como un helado al sol, corrieron, pero se quedaron sin ropa, fueron quedÁndose hasta en calzones y después se deshizo su piel, pude ver sus caras de dolor y sufrimiento como se deshacían en el suelo hasta desaparecer.

Entonces me sentí muy muy fuerte, muy poderoso, rompí las cadenas de mis manos y mis pies con determinación.

Entonces alce el puño en alto y comencé a ascender, seguía el camino de la luz brillante de mi corazón, atravesé la tierra y vi un césped enorme, un sol radiante y arcoíris, al lado lagunas, seguí ascendiendo y llegue a las nubes…

Había nubes de algodón, y sobre ellas había ángeles con forma de mujer, tan hermosas que cualquier hombre moriría de amor con solo verlas.

Quede relajado, notaba seguridad y calma, esas ángeles empezaron a cantarme con unas voces tan hermosas que eran sobrenaturales mientras me besaban con sus dulces bocas, un rocío suave rozo mi cara y un rayo de sol ilumino mi pecho entre las nubes.

Me sentía amado.

IGNACIO PANTOJA

4 comentarios en “Los relatos Ignacio: PESADILLA Y SUEÑO

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