Educación y diversidad

Que el sistema educativo español tiene importantes fallos no es ningún secreto: Encabezamos el fracaso escolar en Europa,con un 19%, al que la diversidad funcional y las dificultades de aprendizaje contribuyen con un 65%.

¿Cómo puede ser esto, siendo la educación un asunto fundamental y aprobándose una nueva ley educativa casi con la misma frecuencia con que florecen los almendros?

Probablemente la principal tara del sistema educativo sea que se basa en la uniformidad: Todos los alumnos son exactamente iguales, todos tienen que hacer lo mismo exactamente al mismo tiempo y del mismo modo.

Esto provoca, no sólo que el sistema educativo sea ineficaz, porque no aporta al alumno muchas de las competencias más importantes de la vida (pensamiento crítico,creatividad,capacidad de toma de decisiones,habilidades prácticas y sociales…), sino que hace de la escuela un infierno para cientos de niños que sienten que están perdiendo un precioso tiempo que podrían invertir en sus talentos e intereses por tratar de aprender un montón de datos que pronto olvidarán porque no tendrán necesidad de usar nunca,por ejemplo ¿De qué sirve aprenderte de memoria todas las capitales de los países de África sin prestar la más mínima atención a su cultura historia y problemas actuales? Apuesto a que es muy probable que el lector las haya olvidado y, sin embargo, si tiene WiFi para poder leer este artículo, probablemente será porque ha conseguido buscarse la vida a pesar de ello.

En el caso de los alumnos con diversidad funcional,el problema es mayor, porque aprenden de una manera diferente y,como la enseñanza no se ajusta a su forma de aprender, les resulta todo un reto seguir el ritmo. En el caso,por ejemplo, de alumnos con dislexia, muchos profesores no saben enseñarles a leer y, como tampoco se les suele preparar para detectar a estos alumnos, suelen ser ellos a quienes se les culpa y quienes sufren las consecuencias. En el caso de los alumnos con Asperger, a menudo son tachados de vagos por sus dificultades para concentrarse en un temario que no es de su interés.

Anteriormente dije que,para el sistema, todos los alumnos eran iguales, pero lo rectifico: algunos alumnos tienen más derechos que otros. No hay más que ver las noticias de expulsiones injustificadas de alumnos con diversidad funcional, las horrorosas estadísticas del Buylling, o las dificultades de los padres para encontrar un colegio para sus hijos con diversidad funcional, que a menudo les niegan las plazas.

Realmente se podrían tomar medidas muy sencillas para paliarestas dificultades: El uso de apps específicas para ayudar a estos alumnos (como Dyseggxia o El Viaje de Elisa, para orientar a los profesores del alumnado TEA), reducir el número de deberes de “lápiz y papel” (los deberes ya de por sí deberían regularse), no limitar el papel que tienen permitido utilizar los estudiantes en sus tareas, enseñar habilidades sociales en la escuela, moderar el ruido en el aula o evitar los exámenes sorpresa o tipo test, además de una mayor preparación del profesorado en la materia y una mejor selección del mismo, u organizar talleres de defensa personal para los alumnos que sufren Buylling. Muchas de estas medidas son realmente muy sencillas de tomar, y otras son mucho más fáciles y baratas que sustituir las pizarras por proyectores y capacitar a todo el personal del centro para usar las nuevas tecnologías en su día a día, cosa que ha sido una prioridad en muchos colegios de España.

Aún así, por mucho que costara, eso no justificaría que se tenga que suplicar y agradecer limosnas cuando no se pide más que el reconocimiento de uno de los principales derechos humanos, concretamente el derecho de toda persona a la educación, y el precio que la sociedad está pagando por esta gran injusticia y muestra de incompetencia por parte del sistema y de más de un particular es altísimo: nada menos que el talento humano.

Las personas con divercapacidad pueden hacer cosas asombrosas: La creatividad y buen oído de las personas con dislexia son asombrosas, pero no nos molestamos en fomentar este talento enseñándoles música, las personas con Síndrome de Asperger tienen una capacidad de especialización y atención al detalle tan útil en el mundo moderno que muchas empresas de tecnología los están fichando, pero en vez de animarles a cultivarlo, dejemos que pasen su infancia luchando contra el buylling que sufren por no sacar sobresaliente en educación física, las personas con TANV aprenden idiomas casi con la misma facilidad con que sus compañeros se atan los zapatos, pero no pueden perder el tiempo en eso porque deben romper y repetir esos sucios apuntes que deben tomar a mano y cumpliendo los criterios del profesor, hasta que queden perfectos…

Ni les damos las herramientas para mejorar sus puntos débiles ni potenciamos sus fortalezas, y si no llegan a las metas que se les han marcado (sin conocerles ni consultarles), es porque ellos son inútiles y se les puede faltar al respeto.

Y ahora, amigos míos, miremos para otro lado, como nuestra sociedad lleva haciendo tanto tiempo, y vayamos a las plazas y a los bares a quejarnos del paro, de la generación Nini y de lo caras que salen las ayudas sociales a colectivos discriminados.

Nota: Es cierto que poco a poco va habiendo más conciencia y que existen profesor@s nobles y comprometid@s que ayudan a salir adelante a est@s niñ@s. Mi más profundo agradecimiento y respeto para tod@s ell@s