El poder de la palabra: DIVERCAPACIDAD

Divercapacidad

Queridos y queridas lectores/as:

¿Cuántas veces hemos oído palabras como discapacitado/a, inválido/a o minusválido/a? Aunque a simple vista pueda parecer insignificante, la forma en que nos expresamos al hablar o escribir denota o revela implícitamente nuestra manera de pensar. En las partes mínimas con significado de las palabras (los lexemas) y en sus raíces lingüísticas (origen etimológico), subyacen las ideas modelo o arquetipos que cada persona tiene acerca de la sociedad y su entorno.

    Así pues, minusválido significaría, según su composición léxica, “menos valorado/capaz”. Inválido, “totalmente incapaz”. Y discapacitado, “sin [alguna] capacidad”. Aunque sea necesario emplear una palabra para distinguir a las personas que tienen limitaciones notables en alguna condición física, psíquica o del desarrollo; ello no justifica que impongamos etiquetas negativas. Sin duda, estos términos pueden aumentar los prejuicios que la mayoría de la gente tiene hacia las personas afectadas. Por tanto, las chicas y chicos de la Asociación Asperger de Madrid hemos debatido en nuestro programa de radio “¿Y tú qué opinas?” el significado oculto -o no aparente- de esas palabras y hemos propuesto un término alternativo: divercapacidad.

   En primer lugar, dimos un ejemplo de discapacidad que tenemos en común: el Asperger, entendiéndolo como una limitación en la interacción social o en el desarrollo de habilidades sociales. Los neurotípicos normalmente confunden esto con una falta de empatía. Dicha limitación afecta al desarrollo de la persona, sin perjudicar la parte física ni la capacidad de aprender. Simplemente, se traduce en una forma distinta de interpretar y expresar la afectividad.

   En segundo lugar, recordamos que una discapacidad también puede ser física o intelectual, que impide el funcionamiento correcto de algún músculo u órgano sensorial o bien restringe el aprendizaje de conocimientos teóricos y prácticos.

   Tercero, comentamos significados de discapacidad: una connotación negativa es identificar a las personas afectadas como menos válidas o menos capaces, como sugieren los componentes de esa palabra. Si algunos se sienten superiores a los discapacitados o piensan que éstos no pueden estar a la altura de las circunstancias, es posible que los primeros excluyan y marginen socialmente a los segundos. Además, en mi opinión, el término discapacidad puede inducir a pensar que los afectados necesitan una protección especial, que causa que los familiares y amigos más íntimos sobreprotejan a la persona en cuestión. Esto es perjudicial a largo plazo porque no le permiten desarrollar la habilidad de resolver problemas comunes del día a día.

   Con motivo de concienciar a la población, explicamos en nuestro programa de radio algunas connotaciones positivas: por una parte, puede entenderse como una condición o estado, y no una enfermedad. Es una característica que acompaña a la persona pero no la define. El individuo no es la enfermedad sino que la padece (temporal, periódica o permanentemente). Otros compañeros señalaron que, de hecho, discapacidad es una forma diferente de ser respecto a la mayoría, una desviación respecto a lo común. Por tanto, es más fácil destacar sus cualidades positivas en comparación con una persona que no estuviera limitada. Es decir, si te vuelves experto/a en alguna materia o habilidad, resultará mucho más visible que otra persona que sepa lo mismo pero que no esté limitada. Como dice el refrán, “hay alguien que marca la diferencia”.

   Por último, sugerí una palabra para sustituir a discapacidad, que fue acogida con gran entusiasmo por mis compañeros: DIVERCAPACIDAD. Es una combinación de “diversidad” o “divergencia” y “capacidad”. La intención de elegir esta palabra fue que sólo tuviera connotaciones positivas o neutras. El significado léxico es “diferentes capacidades” o bien “capacidades en contraposición”; este último referente a la especialización existente en el mercado laboral, donde cada persona desempeña aquellas tareas que mejor sabe hacer.

   Nótese que la idea modelo subyacente a divercapacidad es favorecer la inclusión social, además de eliminar la costumbre de etiquetar automáticamente a cada persona por una de sus características. Queremos que todas las personas tengan las mismas oportunidades y sean valoradas plenamente, sin que los prejuicios negativos predominen sobre las virtudes. Soy consciente de que un cambio de palabra no logrará por sí solo reformar la mentalidad de la sociedad. Sin embargo, las grandes revoluciones comenzaron con un pequeño paso. Citando un poema de Antonio Machado: “Se hace camino al andar”.

Recuerda: tenemos derecho a ser y comportarnos de manera diferente. Juntos haremos camino. Unidos marcaremos la diferencia.

Nuestro lema: ¡CAMBIAR EL MUNDO!

¡Feliz día internacional del Asperger 2018!

“Hay tanto que aprender en tan poco tiempo”   (Kingdom Hearts, desconocido encapuchado)

Jesús Ignacio Garza Olivares (divercapaz estudiante de Derecho y Economía)